Como ya hemos visto en un post anterior sobre el correcto cepillado de los dientesmantener unos adecuados hábitos de higiene bucodental es fundamental para nuestra salud. Pero, si es importante cuidar nuestros dientes naturales, lo es más todavía más, cuidar de las prótesis e implantes. Las coronas de porcelana, cerámica o zirconio también se manchan y pierden color, también acumulan sarro y también pueden sufrir a su alrededor enfermedades periodontales.

 

Y en el caso de los implantes, el éxito de un tratamiento a largo plazo puede depender de una buena rutina de cuidados e higiene. Por muy bueno que haya sido el trabajo del implantólogo o por muy alta que sea la calidad del material, sin un riguroso y exhaustivo cuidado el implante puede verse seriamente perjudicado: peor cicatrización, o más lenta, riesgo de rechazo, pérdida de hueso, infecciones… Piensa que la encía de los implantes no suele ser tan fuerte como la de los dientes naturales y es más propensa a la inflamación.

 

La buena noticia es que mantener tus prótesis e implantes en perfecto estado durante años y años es muy fácil; y además está en tu mano. Sólo tienes que seguir estos sencillos consejos y convertirlos en rutina.

 

  1. Cepíllate los dientes inmediatamente después de las comidas. Y sobre todo, y con mayor profundidad, antes de acostarte: cuando duermes produces menos saliva, reduciendo su efecto protector.

 

  1. Utiliza un cepillo normal o eléctrico para las partes más accesibles de la corona. La pasta dentífrica debe ser fluorada, pero no abrasiva (daña la cerámica). Cepilla con especial cuidado el punto de unión entre el diente y la encía, que es donde se acumula la placa bacteriana. Y no olvides cepillar también la lengua, que es un refugio de bacterias.

 

  1. Después del cepillado, utiliza una seda dental especial (con un extremo endurecido) para limpiar bien el espacio entre los dientes y entre los dientes y las encías (troneras). Suelen acumularse restos de comida que, si no se quitan, acaban fermentando y provocando halitosis. Puedes utilizar también cepillos interdentales entre dientes más separados. Y en cualquier farmacia encontrarás cepillos especiales, con un cabezal muy pequeño y cuello angulado, diseñados para eliminar la placa en zonas de difícil acceso alrededor de implantes y prótesis.

 

  1. Para completar la limpieza, es recomendable utilizar un irrigador bucal tras el cepillado, con o sin colutorio. El chorro de agua directo ayuda a eliminar una mayor cantidad de placa bacteriana acumulada en zonas poco accesibles de la boca (como los espacios interproximales o los aparatos de ortodoncia).

 

  1. Evita el tabaco. Ya lo hemos dicho otras veces, pero es que en el caso de los implantes las probabilidades de sufrir complicaciones son más elevadas si fumas. El humo irrita los tejidos, perjudica la cicatrización y aumenta los riesgos de infección de las encías, al perder capacidad de defensa frente a las bacterias. Y además mancha las coronas, lo mismo que el resto de los dientes.

 

  1. Llevar una dieta adecuada también es importante. Huye de las bebidas gaseosas y alimentos azucarados, reduce el consumo de alcohol y modera el consumo de alimentos como el té, el vino o el café, que manchan especialmente los dientes.

 

  1. Evita morder objetos o alimentos duros con los dientes (como frutos secos con cáscara, caparazón de mariscos, etc.). Por muy resistente que sea el material de tu prótesis, es un riesgo innecesario (como lo es también hacerlo con los dientes naturales).

 

  1. Es fundamental cumplir rigurosamente con las revisiones establecidas por tu implantólogo o tu dentista, que serán normalmente cada seis meses. No sólo para controlar el estado y funcionamiento del implante o la prótesis, también para detectar a tiempo cualquier complicación o síntoma de enfermedad.

 

Y, como siempre, ante cualquier duda consulta al especialista. Es quien mejor te va a aconsejar porque es quien conoce tus circunstancias particulares.

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