Septiembre es un mes de cambios. Atrás quedan los horarios descontrolados, las comidas entre horas, los excesos. Así que es hora de volver a la rutina, a los hábitos saludables. Pero con la vuelta al cole y al trabajo vuelven también las prisas, la ansiedad, el estrés. La depresión post-vacacional, que afecta igualmente –aunque de manera distinta- a pequeños y mayores. Una realidad que puede generar diversos problemas, también de salud bucodental.

 

El estrés postvacacional, fuente de problemas en tu boca

Esta patología, que trae consigo una bajada de defensas generalizada, ya no es exclusiva de los mayores; cada vez afecta a más niños y adolescentes, especialmente en esta época de cambios y vuelta a la rutina. Uno de los problemas más habituales es el bruxismo: el estado de nerviosismo y ansiedad nos lleva a apretar y rechinar los dientes, lo que puede llegar a desgastarlos prematuramente, afectar seriamente a los nervios dentales y provocar un fuerte dolor mandibular. Incluso debilitar la sujeción de piezas dentales.

Otro de los problemas asociados al estrés y a la bajada de defensas es la aparición de llagas en la boca (aftas) y también la inflamación y sangrado de las encías. Algo que hay que vigilar muy de cerca para que no derive en patologías más graves.

El nerviosismo o ansiedad por el comienzo del curso o de la temida vuelta al trabajo, reduce también la producción de saliva en la boca, lo que a su vez genera patologías como sequedad bucal, mayor riesgo de caries y mal aliento o halitosis. Además, esta sequedad bucal incrementa la placa bacteriana en las encías.

Incluso afecta al cepillado de dientes. Y es que por culpa del estrés tendemos a distraernos con más facilidad y esa falta de concentración reduce la eficacia de la higiene bucodental.

 

Hay que volver a los buenos hábitos

Puede que hayas estado descansando en la playa, disfrutando del campo o de turismo por Europa, pero recuerda que los dientes no tienen vacaciones, y la salud bucodental tampoco. Y aunque las vacaciones son una época en la que dejamos de lado muchos hábitos, la higiene bucal nunca debe ser uno de ellos. Nuestra salud está en juego.

Así que, lo más importante, es reiniciar las buenas costumbres, volver a la rutina y cuidar otra vez nuestros dientes y nuestra boca con regularidad y meticulosidad. Ya sabes: cepillado a conciencia después de cada comida, un buen enjuague bucal e hilo dental por la noche. Y si comes fuera de casa habitualmente (en el colegio o la oficina), llévate el cepillo o el hilo dental. Y si te es imposible, o sueles olvidarlo, ten a mano chicles sin azúcar: generan hasta diez veces más saliva, lo que ayuda a limpiar la boca de restos de comida acumulados.

También debes volver a cuidar tu alimentación, fundamental para mantener tu boca sana. Verduras, frutas, alimentos ricos en fibra, agua en abundancia, evitar el picoteo entre horas… Y en el caso de los niños, es importante vigilar los dulces y la bollería industrial, grandes peligros a la hora del recreo; que lleven fruta en la mochila es una buenísima solución, y cuidar el desayuno (sin prisas, y con lácteos, cereales y frutas) es esencial para llegar al colegio con fuerzas y energía…

Vida sana y ordenada, ejercicio, descanso adecuado y evitar el tabaco (aunque parezca un aliado frente a la ansiedad, no lo es) son algunas recomendaciones que también te ayudarán a cuidar tu salud.

Por último, septiembre es también un mes ideal para realizar una revisión preventiva en el dentista. Es quien mejor nos puede aconsejar y ayudar a prevenir cualquier problema bucodental asociado a la vuelta al cole o al trabajo.

¿Quieres más información sobre este tema?

loaderPor favor espera..