A todos nos preocupa tener una buena dentadura. No sólo por el componente estético y de autoestima –una buena sonrisa- sino también por nuestra propia salud. La falta de piezas dentales o una mala salud bucodental pueden generar problemas de todo tipo, como ya vimos en un en un post anterior. La odontología ha evolucionado mucho durante los últimos años y en la actualidad ofrece diferentes tratamientos para resolver esta carencia, como los implantes dentales o las prótesis removibles. Como todo en la vida, cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, sus funcionalidades y sus procedimientos. Por ello, es importante conocerlos a fondo antes de tomar una decisión (siempre avalada por el especialista, no lo olvidemos). En el post de hoy nos vamos a centrar en las prótesis dentales removibles.

 

Qué son las prótesis removibles

La prótesis removible es un tratamiento dental alternativo a la implantología a la hora de sustituir dientes perdidos. Como su propio nombre indica, son prótesis que el paciente puede quitarse y ponerse a voluntad. Esto es, durante el día permite que la boca sin dientes –algunos o la totalidad de ellos- pueda comportarse con total normalidad, cumpliendo con sus funciones de masticación, deglución, habla y estética; y por la noche se extrae para facilitar su cuidado y limpieza diaria y para que puedan descansar el hueso, las encías y los dientes de apoyo, que han estado realizando un importante esfuerzo durante el día.

Todas las prótesis removibles son únicas. Cada una se diseña y fabrica individualmente, a la medida de cada persona, para adaptarse perfectamente a la forma de la boca y a sus particulares características (maxilares, calidad del hueso, dientes naturales restantes…).

 

Tipos de prótesis dentales removibles

  • Las prótesis completas, comúnmente conocidas como dentaduras postizas, una dentadura de 14 piezas que sustituye la arcada superior y/o la inferior. Se utilizan en los casos en los que el paciente ha perdido todas sus piezas dentales, o éstas han sido extraídas por el dentista debido a su deterioro (generalmente causado por la edad). Están fabricadas con resina y se sujetan a la encía y al paladar de manera anatómica, ajustándose a la forma de la boca. Para asegurar su fijación se puede utilizar un adhesivo especial.
  • Las prótesis parciales, se utilizan en los casos en los que se conserva al menos un diente natural. Los materiales que se utilizan para su confección son metal o resina.

Las de metal, llamadas esqueléticos, se componen de una estructura metálica, resina y dientes acrílicos. Aportan un mayor ajuste, estabilidad y resistencia, pero son menos estéticas y tienden a dañar en mayor medida las piezas sobre las que se soportan, debido a las fuerzas masticatorias.

prótesis dental removible amarilla

Las de resina, que pueden ser de varios materiales con distinta flexibilidad (acrílico o flexite), son más estéticas y dañan menos los dientes sobre los que se soportan, pero proporcionan menor ajuste.

prótesis dentales removibles

Como hemos señalado anteriormente, las prótesis parciales se “enganchan” a otros dientes naturales del paciente para asegurar una mejor sujeción. Se utilizan dos sistemas diferentes: ataches y ganchos. El primero consiste en una conexión macho-hembra que ancla el diente natural con la prótesis (funcionamiento similar al de los botones de corchete) y para lo que hay que tallar el diente que actuará como pilar, al que luego se incorpora la pieza. Los ganchos son una opción menos estética, pero también menos invasiva, ya que no es necesario modificar el diente natural. Pueden ser de resina o de metal.

 

Una limpieza profunda, responsable y diaria

Si la higiene bucodental es importante siempre, en el caso de la prótesis removible lo es aún más. Exige mayor responsabilidad y una buena educación en su cuidado y limpieza. Y es que los restos de comida son más difíciles de eliminar, ya que pueden quedar atrapados en los enganches metálicos, entre la prótesis y la encía o bajo el paladar, si no está bien ajustada.

Así, la prótesis dental exige una limpieza profunda con el cepillo después de cada comida, para evitar que se forme sarro y salgan manchas con la injesta de determinados alimentos. Y cada noche, para completar su limpieza, se debe sacar de la boca y sumergir en un vaso con una solución limpiadora especial (agua y desinfectante). A su vez, la saliva cumplirá su función limpiadora en la boca durante la noche.

 

Ventajas e inconvenientes de la prótesis removible

A diferencia de las prótesis fijas, las removibles no necesitan cirugía para su colocación, son más económicas, tienen un periodo de adaptación más rápido (en el que el odontólogo realiza correcciones y ajustes necesarios) y permiten acortar el tiempo de espera para el paciente. En el caso de los implantes, este tiempo se alarga debido al periodo de osteointegración que transcurre entre la primera visita al dentista y los dientes definitivos.

Entre los inconvenientes, las prótesis removibles pueden provocar molestias e incluso lesiones en la mucosa (ulceraciones) por un mal asentamiento o desplazamiento, especialmente en el periodo de adaptación.

Su ajuste no es tan perfecto como el de los implantes, pudiéndose producir desplazamientos o mala colocación. En este caso, se puede aplicar un adhesivo fijador, que mejora la estabilidad de la prótesis, evita que se mueva y aumenta la fuerza de mordida. Lo que se traduce en mayor seguridad, comodidad y confianza

La carencia de dientes provoca que el hueso maxilar se deteriore a mayor velocidad que en el implante, debido a la presión que ejerce la prótesis sobre ese área.

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