Es inevitable. El paso de los años se refleja en todo nuestro cuerpo, por dentro y por fuera. Y, por supuesto, los dientes también sufren este proceso. No nos referimos sólo a la salud de nuestra dentadura, también a su color. Y es que, con la edad, los dientes van perdiendo su blancura y poco a poco se van oscureciendo. Es un proceso natural que no sólo tiene que ver con la limpieza; la razón de este oscurecimiento es que los dientes son estructuras porosas que absorben los elementos que entran en contacto con ellos y los tiñen. Así que cuanto más oscuro es ese elemento, más afecta al color del diente. Además, el esmalte se va desgastando con la edad, dando lugar a un tono más amarillento de la dentadura.

Otra cuestión importante a tener en cuenta es que todos tenemos un tono de dientes diferente, ya que está determinado por la genética, como el tono de la piel o del pelo. Este tono depende de la dentina y el esmalte. Y puede variar incluso de un diente a otro: los caninos, por ejemplo, son más oscuros porque tienen más dentina. En realidad, dientes blancos naturales solo hemos tenido los de leche, ya que tienen la dentina menos concentrada.

En cualquier caso, a pesar de que el oscurecimiento de los dientes es algo natural, podemos ir retrasándolo con una adecuada higiene dental y evitando determinados alimentos.

Qué sustancias oscurecen tus dientes

– El café, el té (sobre todo el té verde), los refrescos de cola y el vino tinto son elementos que manchan especialmente los dientes, pues tienen muchos colorantes.

– Cuidado con las bebidas muy calientes, tiñen más el esmalte y manchan los dientes con mayor facilidad.

– Hay que controlar el consumo de alimentos ácidos, como el zumo de naranja o de limón, el vinagre o los refrescos con gas. Aumentan la porosidad del diente y lo manchan aún más.

– Prohibido fumar. El humo del tabaco es uno de los principales enemigos de la blancura de los dientes. Y también perjudica la salud bucal, provocando enfermedades como gingivitis o periodontitis.

– También algunos medicamentos, como la tetraciclina favorecen la aparición de manchas en los dientes.

Una buena higiene oral ayuda a mantener el color de tus dientes

– Cepillar los dientes diariamente controla la porosidad y los fortalece. Es recomendable hacerlo tres veces al día, durante al menos dos minutos y fundamentalmente después de las comidas.

– El cepillo debe ser suave, si es demasiado duro puede desgastar o erosionar el esmalte.

– El hilo dental, además de eliminar la placa bacteriana, también evita la coloración entre los dientes.

– Limpiar la lengua es igualmente importante. Mejor hacerlo por las mañanas, para eliminar la placa bacteriana acumulada durante la noche.

– Puedes utilizar pasta dental blanqueadora dos o tres días a la semana para eliminar las manchas de la superficie, y evitar que se acumulen y amarilleen.

– Beber agua justo después de tomar café, vino u otros alimentos colorantes ayuda a eliminar los residuos que coloran los dientes, antes de que se acumulen las manchas.

– Alimentos como las manzanas, las zanahorias, el apio y otros de consistencia firme ayudan a limpiar los dientes mientras los masticamos, eliminando las pequeñas partículas que tiñen nuestra dentadura.

– Una dieta blanca, a base de alimentos sin pigmentos oscuros. También ayuda a mantener los dientes más claros.

Blanqueamiento: sí, pero no de cualquier manera

Todos queremos tener una sonrisa de Hollywood, blanquísima e impoluta. Y es cierto que se ha evolucionado mucho en este tipo de tratamiento. Pero cuidado, el blanqueamiento de los dientes no es algo que debamos tomarnos a la ligera. Debemos contar siempre con el consejo de nuestro dentista.

-Para empezar, hay que evitar los remedios caseros. La fórmula de limón (muy ácido) y bicarbonato (gran capacidad de desgaste) lo que hace es eliminar la capa superficial del diente.

– El único producto que blanquea los dientes sin efectos perjudiciales es el peróxido de hidrógeno (y su variación, el peróxido de carbamida). Todas las fórmulas blanqueadoras se basan en él. La diferencia está en su concentración dentro de cada tratamiento.

– La pasta de dientes blanqueadora, por ejemplo, no suele contener más de 1,5%. Suficiente para limpiar las manchas superficiales del esmalte, pero poco más.

Gel y tira blanqueadora. Con una concentración entre 6% y 10% de peróxido de hidrógeno, son más potentes que los dentríficos, pero no llegan a la suciedad más profunda.

Blanqueamiento dental luz LED. Un sistema sencillo y rápido, y también el más innovador y eficaz. El dentista aplica un gel blanqueador (con una concentración de 35% de peróxido de hidrógeno) y se activa con una lámpara de luz fría para fortalecer su efecto.

Blanqueamiento dental con férulas, para hacer en casa. En este caso, el gel se introduce en unas fundas creadas a la medida de los dientes, que se ajustan perfectamente, y optimiza la aplicación del agente blanqueador. La duración del tratamiento suele oscilar entre dos y seis semanas, dependiendo del tiempo de aplicación diario del tratamiento (de una a tres horas).

¿Quieres más información sobre este tema?

Por favor espera..